Serie Frameworks
Qué es un OKR y cómo se escribe

Escrito porEmilio Fantozzi
Un objetivo cualitativo y tres a cinco resultados clave con número. El método de John Doerr, la prueba que heredó de Grove y por qué separarlos.
Un OKR es un objetivo con tres a cinco resultados clave colgados: el objetivo dice qué queremos lograr y no lleva número; los resultados clave dicen cómo lo vamos a lograr y todos llevan número. Mejorar la retención no es un objetivo: es una intención.
El método es el que cuenta John Doerr en Measure What Matters (2018). Lo aprendió de Andy Grove en Intel y lo llevó a Google como inversionista, y su exigencia es separar en dos partes lo que solemos escribir junto.
¿Cuáles son las dos partes?
El objetivo. Qué queremos lograr. Cualitativo, memorable, con plazo. Doerr lo pide significativo, concreto, orientado a la acción e inspirador, y se puede fijar anual o a más largo plazo. No lleva número, y ésa es la regla que más se rompe.
Los resultados clave. Cómo lo vamos a lograr. Tres a cinco, específicos, con plazo, ambiciosos pero realistas, medibles y verificables: con línea base y meta, de cuánto a cuánto. Se fijan por trimestre y evolucionan mientras el trabajo avanza. Si no tiene número, no es un resultado clave.

Los resultados clave están en el camino, no al final. No son sub-objetivos que se logran después: son marcas de avance hacia el mismo destino, y por eso van al costado y no lo bloquean. Miden, no condicionan el paso.
¿Cómo se sabe si están bien elegidos?
Al cierre del ciclo cada resultado clave se califica, y ahí no hay interpretación posible: se cumplió o no se cumplió.
Y hay una prueba anterior, que Doerr heredó de Grove: si todos los resultados clave se cumplen, el objetivo tiene que haberse logrado por definición. Si se cumplieron todos y el objetivo sigue igual, los resultados clave estaban mal elegidos. Es el chequeo que hace que el modelo no sea una plantilla.
¿Qué le da el método a un equipo?
Doerr le atribuye cuatro fuerzas:
- Foco, porque obliga a decidir qué no se hará este trimestre.
- Alineamiento, porque son públicos y cada área ve los de las demás.
- Seguimiento, porque se revisan con cadencia.
- Ambición, porque algunos se ponen deliberadamente fuera de alcance.
Cómo se aterriza eso en un equipo —quién es el dueño, qué pasa si no se cumple, cada cuánto se revisa— lo cuento aparte en cómo aterrizar la estrategia en tu equipo.
¿Por qué el objetivo no lleva número?
Porque el número es trabajo de los resultados clave, y meterlo arriba borra la diferencia entre las dos mitades: te quedas con un resultado clave grande y sin nada que lo sostenga.
Un objetivo que no se puede perder tampoco se puede ganar.
El modelo es de John Doerr, en Measure What Matters (2018).