Serie Frameworks
El jugador ideal de Patrick Lencioni
Escrito porEmilio Fantozzi
Humilde, hambriento y hábil con las personas: las tres virtudes del jugador ideal de Patrick Lencioni, y los tres perfiles que aparecen cuando falta una.
El jugador ideal, según Patrick Lencioni, es la persona que reúne tres virtudes a la vez: es humilde, es hambriento y es hábil con las personas. El modelo se dibuja como tres círculos que se cruzan, y lo útil no está en los círculos: está en las intersecciones, donde vive casi todo el mundo.
A nuestra gente la evaluamos siempre en las mismas tres cosas. El modelo es de Patrick Lencioni, en The Ideal Team Player (2016). Antes de leer este libro ya lo hacíamos, pero de forma menos estructurada.
¿Cuáles son las tres virtudes?
- Humilde. Saber que siempre puedes hacerlo mejor y definir el éxito de forma colectiva, sin querer llevarte todo el crédito.
- Hambriento. Buscar siempre más responsabilidad, más conocimiento, más trabajo, sin que nadie te empuje.
- Hábil con las personas. Es criterio, no solo simpatía. Saber qué decir, cuándo, y pensar en cómo lo va a tomar el otro. Lencioni insiste en que acá smart es juicio con la gente, no inteligencia. Algunos lo confunden con empatía, pero es más que eso.
El jugador ideal está donde se cruzan las tres.

¿Qué pasa cuando falta una?
Lo que hace útil el gráfico son las intersecciones, porque ahí es donde vive casi todo el mundo. Lencioni le pone nombre a cada cruce de dos:
- Humilde y hambriento, pero no hábil: el desastre accidental. Trabaja duro y no se deja llevar por el ego, pero deja heridos sin darse cuenta.
- Humilde y hábil, pero sin hambre: el vago adorable. Todos lo quieren, nadie lo confronta, pero no avanza.
- Hambriento y hábil, pero sin humildad: el político hábil. El más peligroso, en mi opinión, porque a simple vista parece impecable pero por debajo juega solo para él.
¿Para qué lo usamos?
Mirando para atrás, la gente con la que me fue bien y a la que vi crecer tenía las tres.
En realidad, no es un filtro que funciona solo para negocios. En mi experiencia aplica para TODO, y en el deporte se nota incluso más rápido.
El modelo es de Patrick Lencioni, en The Ideal Team Player (2016).